http://www.analesdepediatria.org/es/estan-justificadas-las-dosis-elevadas/articulo/13071306/

Resumen

Objetivo. Estudiar si las dosis elevadas de adrenalina por vía intravenosa o intraósea consiguen mayor supervivencia que las dosis convencionales en niños con parada cardiorrespiratoria (PCR). Material y métodos. Se realizó un estudio prospectivo multicéntrico durante 18 meses, en el que se recogieron, siguiendo las recomendaciones internacionales (estilo Utstein), los datos de reanimación cardiopulmonar en 283 niños. En un análisis secundario se analizó la supervivencia de 92 niños a los que se administró adrenalina por vía intravenosa o intraósea. Resultados. En 12 pacientes se administraron una o más dosis convencionales de adrenalina (0,01 mg/kg) y en 80 casos se administró una primera dosis convencional, seguida de una o más dosis altas (0,1 mg/kg). La edad y el peso de los niños que recibieron dosis convencional era mayor que los que recibieron dosis altas (97,1 6 70,5 meses frente a 29,9 6 36,9 meses, p 5 0,03, y 24,7 6 20,8 kg frente a 11,9 6 8,9 kg, p 5 0,037, respectivamente). El número de dosis recibidas por el grupo de dosis convencional fue menor que en el grupo de dosis alta (4 6 4 dosis frente a 5,4 6 3,4 dosis, p 5 0,01). No se observaron diferencias significativas en relación al lugar y tipo de parada, el ritmo electrocardiográfico inicial, la recuperación de la circulación espontánea, el tiempo total de reanimación, el estado neurológico al final de la parada y la supervivencia al alta del hospital y después de un año. Conclusión. Aunque el presente estudio tiene limitaciones importantes, los resultados sugieren que las dosis elevadas de adrenalina no mejoran la supervivencia de la PCR en niños.

Resumen

Objective. To evaluate the impact on survival of intravenous or intraosseous high-dose epinephrine compared with standard doses in children with cardiorespiratory arrest. Material and methods. We performed a multicenter, prospective study. Cardiopulmonary resuscitation data from 283 children was collected following international guidelines (Utstein style) over 18 months. In a secondary analysis we studied survival in 92 children who were treated with intravenous or intraosseous epinephrine. Results. One or more conventional doses of epinephrine (0.01 mg/kg) were administered in 12 patients and a first conventional dose followed by one or more high doses (0.1 mg/kg) were administered in 80 patients. The age and weight of children in the conventional-dose group were higher than those in the high-dose group (97.1 6 70.5 months vs 29.9 6 36.9 months, p 5 0.03 and 24.7 6 20.8 kg vs 11.9 6 8.9 kg, p 5 0.037, respectively). The number of doses administered in the conventional-dose group was lower than that in the high-dose group (4 6 4 vs 5.4 6 3.4, p 5 0.01). No significant differences were observed between the two groups in type of arrest, site of arrest, initial electrocardiographic rhythm, response to resuscitation attempts with return of spontaneous circulation, total resuscitation time, neurological status at the end of the episode and survival to hospital discharge and at 1-year of follow-up. Conclusion. Although the present study has considerable limitations, the results suggest that high doses of epinephrine do not improve survival in cardiorespiratory arrest in children.

13