Tras muchos años de trabajo, se ha conseguido que la reanimación pediátrica y la atención del recién nacido en paritorio, formen ya parte del ADN de los pediatras españoles y que la mayoría de los sanitarios dedicados a la pediatría sean conocedores de las maniobras de RCP Pediátrica y Neonatal.
Esta formación estructurada se ha traducido en una notable disminución de la mortalidad infantil tras una parada cardiorrespiratoria, así como de una supervivencia con menos secuelas neurológicas.
